Esta semana, Olivares celebra la festividad de su Patrón San Sebastián - Sevilla y su Provincia

Full Width CSS

test banner

Post Top Ad

Esta semana, Olivares celebra la festividad de su Patrón San Sebastián

Share This
LOS ACTOS DE CONMEMORACIÓN DEL PATRÓN SAN SEBASTIÁN SE SUCEDERÁN A LO LARGO DE LOS DÍAS 18, 19 Y 20 DE ENERO


Durante los citados días tendrá lugar el Solemne Triduo en la Iglesia Parroquial Santa María de las Nieves, con Santa Misa y Homilía a cargo del párroco coadjutor Don Manuel Chaparro. El jueves 20 de enero, Día del Patrón, se oficiará la Solemne Función Principal, con la actuación del Coro Nuestra Señora del Álamo y la tradicional iluminación de bengalas en la Plaza de España.

OLIVARES. Esta semana, Olivares celebra la festividad de su Patrón y con tal motivo, ha organizado sus tradicionales actos, que se sucederán desde mañana día 18 y hasta este jueves 20 de enero, efeméride de San Sebastián. Durante los citados días tendrá lugar el Solemne Triduo en la Iglesia Parroquial Santa María de las Nieves, con Santa Misa y Homilía a cargo del párroco coadjutor Don Manuel Chaparro.

El jueves 20 de enero, Día del Patrón, se oficiará la Solemne Función Principal, con la actuación del Coro Nuestra Señora del Álamo y la tradicional iluminación de bengalas en la Plaza de España.

El Santo Sebastián nació en Narbona (Francia) en el año 256 y se educó en Milán. Hijo de una familia militar y noble, llegó a ser capitán de la primera corte de la guardia pretoriana. El emperador desconocía de su cualidad de cristiano. De hecho, cumplía con la disciplina militar, pero no participaba en los sacrificios idolátricos.

Además, como buen cristiano, ejercitaba el apostolado entre sus compañeros, visitaba y alentaba a los cristianos encarcelados por causa de Cristo. Motivo que le llevó a ser denunciado al emperador Maximino quien lo obligaría a escoger entre ser su soldado o seguir a Jesucristo.

El santo escogió la milicia de Cristo. Tras ello, el emperador lo amenazó de muerte, cumpliendo posteriormente con su amenaza. Maximino lo condenó a morir asaeteado: los soldados del emperador lo llevaron al estadio, lo desnudaron, lo ataron a un poste y lanzaron sobre él una lluvia de saetas, dándolo por muerto. Sin embargo, sus amigos que estaban al acecho, se acercaron, y al verlo todavía con vida, lo llevaron a casa de una noble cristiana romana, llamada Irene, que lo mantuvo escondido en su casa y le curó las heridas hasta que quedó restablecido.

Sus amigos le aconsejaron que se ausentara de Roma, pero el santo se negó rotundamente pues su corazón ardoroso del amor de Cristo, impedía que él no continuase anunciando a su Señor. Se presentó con valentía ante el emperador, desconcertado porque lo daba por muerto, y el santo le reprochó con energía su conducta por perseguir a los cristianos. Maximino mandó que lo azotaran hasta morir, y los soldados cumplieron esta vez sin errores la misión y tiraron su cuerpo en un lodazal. Los cristianos lo recogieron y lo enterraron en la Vía Apia, en la célebre catacumba que lleva el nombre de San Sebastián.

El culto a San Sebastián es muy antiguo; es invocado contra la peste y contra los enemigos de la religión, y además es llamado además el Apolo cristiano ya que es uno de los santos más reproducidos por el arte en general.

http://www.sevillaysuprovincia.es/

Pages